domingo, 21 de julio de 2013

Era de esperarse

El sostenia con fuerza desde que amanecio
unas rosas que no tuvo siquiera que comprar,
solo hizo falto un buen salto al jardin mas poblado de estas reinas de colores.
El las sostenia en la tarde ya sin espinas, sin rosa en sus petalos, solo algo bien apretado entre sus dedos.
Sangraba la alegria de volver a compartir un regalo
y un sueño que alguna vez fue eterno;
pero el verde del pasto y lo inmundo del invierno
no vinieron a compensarlo, lo dejaron helarse
junto a la desesperacion que lo llevo hasta ahi.
Esa que lo llevo a hundirse en ese banquito gris,
buscando entre rostros de a cientos
esperaba uno violeta en su interior.
De ojos profundos, tiernos
que le devuelvan el calor, 
que dejara en el tiempo algo mas que una herida. 

Mas que no importe la sangre sino el camino hacia el corazon, 
las vias de su cuerpo que tontas quieren llegar a un destino;

Era de esperarse

No hay un movimiento que sea adecuado en su vida,
entre tanto viento 
la tarde se descomponia en un naranja asqueroso.
Atras de los edificios, se abandono,
viajando lejos de su violeta que jamas vendria.
La Luna y la noche, las rosas y la basura, 
unas cuantas cervezas, y un poco de humo
eran el destilado de un amor
que esa tarde, quedo suspendido, abandonado.

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